PECIO PUERTO PAJARES


"EL PUERTO PAJARES"

o

BARCO DE LA SAL

 

Corrían los años 70, cuando un medio día, apareció la figura de este desafortunado buque, en el horizonte del Atlántico andaluz. Se trataba de uno más, que al día siguiente iba a ser engullido literalmente por el Mar. Cosa que ocurrió, muy cerca de su predecesor el Citos, que tan solo se encuentra a doscientos metros de él. Y como siempre cerca de la Playa de Los Lances, como casi siempre a sotavento del fuerte Levante, que tan familiar es para nosotros.

Vista desde la Popa.

El Pecio

Situado a una profundidad de entre los 29 y los 33 metros y apoyado sobre su banda de babor reposa este vestigio de nuestra cultura contemporánea.
El Pecio se encuentra intacto, es decir, tan solo presenta una fuerte impacto en su proa, lo que nos hace suponer que tuvo una fuerte colisión con otro buque, que desconocemos. El caso es que es uno de los Pecios de mayor conservación en el Litoral Andaluz de Occidente y que los buceadores lo solemos visitar durante los meses de estío, es decir, cuando levantan la almadraba que es cuando podemos bucearlo.

Proa

Como siempre, en estas aguas abiertas, a merced de las corrientes, se debe bucear en los reparos, al ser posible, durante el reparo de la vaciante, ya que si la creciente nos sorprende, siempre es aconsejable que el tiro sea a tierra y no hacia el estrecho. Cosa que no es aconsejable a pesar de que tomemos todas las medidas de seguridad posibles, como fondear un barco y el otro a la espera, por si acaso.
Como siempre, en estas aguas abiertas, a merced de las corrientes, se debe bucear en los reparos, al ser posible, durante el reparo de la vaciante, ya que si la creciente nos sorprende, siempre es aconsejable que el tiro sea a tierra y no hacia el estrecho. Cosa que no es aconsejable a pesar de que tomemos todas las medidas de seguridad posibles, como fondear un barco y el otro a la espera, por si acaso.
La inmersión siempre la hacemos por el cabo de ancla, en grupos reducidos de cuatro a seis buceadores, de forma que cuando el primer grupo está en el pecio; los demás se están preparando, para tratar de no coincidir en los mismos lugares.

Puente

Empezando por la proa, situada en dirección sur, un gran amasijos de hierro precede a la cubierta, que totalmente abierta nos da paso a las bodegas. En ellas podemos, y siempre dependiendo de la época, apreciaremos cardúmenes de corvinas de considerable tamaño.
Mas adelante están las salas de maquinas, que lo haremos solo con expertos buceadores.

Una vez sobre el puente, escorado en armonía con el buque, está intacto, pero tampoco entraremos en el , por razones de seguridad .

De su banda de bavor

Cubierto de Anthias anthias, bogas, boquerones, es un espectáculo de vida y colorido.
En la Popa, podemos apreciar todos los elementos de un buque, claramente definidos, que nos hace pensar durante las clases de Tecnología del buque en nuestro curso de Patrón. Pero es ya en la Popa, con su gran hélice, el timón, la quilla y el casco. Navegamos a través del casco para llegar a la Proa, que es donde se encuentra el ancla, y en nuestro divagar submarino, apreciamos varios Torpedos que huyen de nuestra presencia. Ya casi en la proa y en la intersección de la quilla con la arena apreciamos tres abadejos, que nos observan desde dentro.
El tiempo se nos acaba y comenzamos el lento pero obligado ascenso, hacia la superficie, sin dejar de mirar al fondo, para apreciar como el pecio de 50 mtrs de eslora se transforma en una oscuridad difusa, que a la que nos entristece, nos llama a otra inmersión para conocerlo aún un poco mas.

 

BODEGAS

Formulario de Reserva


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