PECIO DE “LA HÉLICE”

 


La hélice

PECIO  DE "LA HÉLICE"

DESGUAZADO EN  LA PLAYA

 

 

Situado a una milla y media de la Isla de Las Palomas  y a 11 metros de profundidad.  encontramos este Pecio, que aunque esta bastante roto, no deja de impresionarnos. Se trata de un Vapor desguazado, del que se conserva la parte de la Proa, Popa, el Eje con bielas, y una Hélice bastante grande de cuatros palas, con la característica que está clavada en la arena.

Proa

Viendo la situación y característica del Pecio, parece ser, que fue desguazado en el mismo sitio, ya que las partes principales de él están ausentes, tales como, calderas, horno y demás, quedando la Hélice a merced de los mares, que posiblemente por sus dimensiones, no pudieron recuperarla.

La inmersión es bastante sencilla, si bien, debemos evitar las mareas vivas, ya que al estar abierta abierto, sin ninguna protección, suele circular con agilidad y a veces muy fuerte. Mas bien por comodidad, ya que con el barco a nuestras expensas, la seguridad esta garantizada.

Buzo y hélice

 La inmersión:

Fondeamos junto a él, en la Arena. Aunque casi siempre se puede Bucear, es preferible que lo hagamos en reparo o al antes de los repuntes de marea. De cualquier forma, si tuviéramos alguna corriente, en el momento del fondeo, con esperar un poco nos basta.

Cochino o Pez Ballesta

Varios Peces Ballestas, o cochinos en Tarifa, nos reciben, subiendo a la superficie como para querer saludarnos. Los restos son perceptibles desde la superficie, así que una larga inmersión nos espera.
Ya bajando por el fondeo, restos de hierro sobresalen de al arena, haciéndolo muy visible, por el contraste entre el claro de la arena y el color oscuro del Pecio.
Dependiendo de la marea si existiera podemos empezar la visita por la proa o por la Popa.
Si lo hacemos por la Proa; ésta rota, a la altura de las Amuras, asimilándose su forma a una pirámide que

Cigüeñal y biela

apunta al cielo, en ella podemos apreciar claramente su roda y las bitas, así como parte de la cubierta. Esta es muy fina, dándonos una idea de la forma del Vapor, fino y elegante con su proa vertical, típica de los Barcos de su época.
Avanzando hacia el Este van naciendo del fondo arenoso restos de cuadernas, mamparos, etc., que van aumentando de tamaño y de volumen, hasta llegar al motor y bancada. Si nos fijamos en ella, dos grandes bielas, ensambladas al eje, asoman y se clavan en la arena.

La Caldera y pistones no se encuentran, de lo es deducible que, durante el tiempo que duró la embarrancada, estos fueron extraídos. Desde aquí un gran tubo de mas de 1 mtr. de diámetro, a veces roto, a veces no, recorre el fondo, hasta llegar a la hélice. Se trata de una funda protectora del eje, para que los operarios en la sala de máquinas, pudieran trabajar sin accidentes.

Rodaballo

Tengamos en cuenta, que estos Vapores, además de la Carga que tenían que transportar, debían llegar consigo agua suficiente y carbón o leña, para su desplazamiento, lo que los hacía buques pesados con poca maniobrabilidad, ruidosos y sin elementos actuales de Navegación. Haciéndolos muy frágiles a cualquier temporal o adversidad.


Una vez en la Hélice, nos va a sorprender no solamente por su tamaño, sino también por su original posición, clavada en la arena y en vertical.

Merillo

Más atrás, la Popa, bastante rota, pero claramente apreciable, por su forma redondeada y repartida. Mirando hacia la derecha, restos de una gran grúa con su anclaje en la base nos demuestra que se trataba de un carguero.

La Fauna

Por tratarse un Pecio en Arena, además de la rica bentónica, tenemos que añadir la propia de la arena.
Lo más destacado son los Ballestas ( Balistes caralinensis ) que siempre nos curiosean, conservando una cierta distancia prudencial.

Lenguado

El resto de la Fauna está concentrada en el Eje de la Hélice.; doncellas, pajeles, sargos, salmonetes, torpedos, congrios, podas, lenguados, etc. Y otra más pequeña, pero no menos importante, la bentónica: ascidias, esponjas, cnidarios, como la Anémona sulcata, briozoos, etc., pueblan el interior del tubo, haciéndolo muy vistoso a la observación.

Después de más de una hora de inmersión, volveremos a la superficie, con ganas de volver a estos retos, que siempre esconden algo nuevo para descubrir.

Tiempo de inmersión, una hora

Esponja Crambe crambe

Formulario de Reserva


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